Me encanta mi blog, puedo escribir cuantas veces quiera, los post no son limitados, por eso me gustas, porque puedo teclear mis pensamientos.
Al principio buena parte de ellos los escribía en mi cuadernito de notas mentales, ese que adquirí cuando las ideas eran tantas que no hubo mejor forma de callar las voces que anotando sus palabras, fué terapéutico, fué relajante, fué bueno.
El cuaderno hace tiempo que muda mucho de lugar y el blog quedó olvidado por el flog, por eso la mayoría de mis notas mentales se ha perdido en la dimención desconocida, algunas eran simpáticas, de esas que solo te llegan en la madrugada ...
Hace días decidí retomar postear aquí, así que aquí estoy de nuevo :)